Lavado nasal bebé

Lavado nasal bebé Hay 4 productos.

Mostrando 1 - 4 de 4 items
Mostrando 1 - 4 de 4 items

La respiración es importante para todos los seres humanos. Sin ella simplemente no podemos vivir. En los bebés esta simple actividad diaria y automática de nuestro organismo se puede complicar si no existe una higiene nasal adecuada. Una de las maneras más simples de facilitar la respiración de nuestros hijos a través de la higiene nasal es con el lavado nasal bebé.

El lavado nasal bebé no es otra cosa que una técnica para limpiar, con la ayuda de algunos productos, la mucosa acumulada en los orificios nasales de nuestros hijos. Hay que tener presente que esta mucosa cuando se seca genera molestia en nuestros pequeños. Además, les impide respirar de manera adecuada.

Por otra parte, cuando la mucosa se deja acumular por mucho tiempo no solamente resulta evidente estéticamente, sino que, puede propiciar la aparición de sinusitis y enfermedades respiratorias.

La preparación inicial del lavado nasal bebé

El objetivo del lavado nasal bebé es humedecer la mucosa acumulada en la nariz de nuestros hijos para que esta pueda ser execrada de manera natural por ellos. Solamente en los casos donde la mucosa sea muy densa, tendremos que hacer uso de un aspirador nasal para ayudarles a remover toda la sustancia presente en sus narices.

En todo caso, para preparar el lavado hará falta limpiar correctamente nuestras manos así como todos los utensilios a utilizar. Posteriormente tendremos a nuestra disposición el suero fisiológico, la jeringa o aplicador y el aspirador nasal. Este último como hemos mencionado, necesario únicamente en los casos donde la mucosa sea muy densa.

La aplicación del lavado nasal bebé

El lavado nasal bebé no genera ningún daño sobre ellos. Sin embargo, puede resultar una actividad bastante incomoda. Por lo que tenemos que tratar de ser lo menos invasivos posibles, además de delicados y amables en todo momento.

Para evitar hacerle un daño innecesario a nuestros niños, lo mejor será mantenerlos los más quietos posibles, por lo que resulta idea realizar el lavado nasal bebé con más de un adulto presente. Si necesitamos hacer el lavado y nos encontramos solos, lo mejor será arropar ligeramente al bebé en una toalla o sabana impidiendo que este realice movimientos bruscos durante su aplicación.

El momento más recomendable para hacer el lavado nasal es al despertar y antes de acostarlo a dormir. De esta manera garantizamos poder remover toda la mucosa acumulada durante la noche para el correcto desenvolvimiento del día, así como limpiar la nariz antes de dormir para que pueda respirar y descansar mejor.