Higiene nasal

Higiene nasal Hay 7 productos.

Subcategorías

  • Lavado nasal bebé

    La respiración es importante para todos los seres humanos. Sin ella simplemente no podemos vivir. En los bebés esta simple actividad diaria y automática de nuestro organismo se puede complicar si no existe una higiene nasal adecuada. Una de las maneras más simples de facilitar la respiración de nuestros hijos a través de la higiene nasal es con el lavado nasal bebé.

    El lavado nasal bebé no es otra cosa que una técnica para limpiar, con la ayuda de algunos productos, la mucosa acumulada en los orificios nasales de nuestros hijos. Hay que tener presente que esta mucosa cuando se seca genera molestia en nuestros pequeños. Además, les impide respirar de manera adecuada.

    Por otra parte, cuando la mucosa se deja acumular por mucho tiempo no solamente resulta evidente estéticamente, sino que, puede propiciar la aparición de sinusitis y enfermedades respiratorias.

    La preparación inicial del lavado nasal bebé

    El objetivo del lavado nasal bebé es humedecer la mucosa acumulada en la nariz de nuestros hijos para que esta pueda ser execrada de manera natural por ellos. Solamente en los casos donde la mucosa sea muy densa, tendremos que hacer uso de un aspirador nasal para ayudarles a remover toda la sustancia presente en sus narices.

    En todo caso, para preparar el lavado hará falta limpiar correctamente nuestras manos así como todos los utensilios a utilizar. Posteriormente tendremos a nuestra disposición el suero fisiológico, la jeringa o aplicador y el aspirador nasal. Este último como hemos mencionado, necesario únicamente en los casos donde la mucosa sea muy densa.

    La aplicación del lavado nasal bebé

    El lavado nasal bebé no genera ningún daño sobre ellos. Sin embargo, puede resultar una actividad bastante incomoda. Por lo que tenemos que tratar de ser lo menos invasivos posibles, además de delicados y amables en todo momento.

    Para evitar hacerle un daño innecesario a nuestros niños, lo mejor será mantenerlos los más quietos posibles, por lo que resulta idea realizar el lavado nasal bebé con más de un adulto presente. Si necesitamos hacer el lavado y nos encontramos solos, lo mejor será arropar ligeramente al bebé en una toalla o sabana impidiendo que este realice movimientos bruscos durante su aplicación.

    El momento más recomendable para hacer el lavado nasal es al despertar y antes de acostarlo a dormir. De esta manera garantizamos poder remover toda la mucosa acumulada durante la noche para el correcto desenvolvimiento del día, así como limpiar la nariz antes de dormir para que pueda respirar y descansar mejor.

     

  • Sacamocos bebé

    La respiración es vital para todos los seres humanos. Es una actividad diaria y automática que realiza nuestro organismo para mantenernos vivo. En el caso de los bebés esta actividad transcurre con completa normalidad, sin embargo, resulta necesario para ellos que un adulto les mantenga la higiene nasal para poder respirar mejor. Una de las formas de aplicar la higiene nasal es con el uso del sacamocos bebé.

    El sacamocos bebé es un complemento del lavado nasal. Si bien no siempre es necesario su aplicación, en los casos donde la mucosidad sea muy senda, es la mejor forma de aliviar el malestar de nuestros hijos ayudándolos a respirar mejor.

    El uso del sacamocos bebé

    La función del lavado nasal es lograr humedecer los mocos de nuestros hijos para que estos sean expulsados por ellos de manera natural. Sin embargo, cuando la mucosidad es muy densa, puede que se les dificulte hacerlos por si solos.

    Motivos por el cual se utiliza un sacamocos bebé o aspirador nasal. Este producto es un artefacto pequeño que ayuda a despejar las vías respiratorias de nuestros hijos. Facilitando así su descanso al momento de dormir o evitando que se sientan ahogados mientras comen.

    Si bien los sacamocos no hacen daño al bebé, su aplicación puede resultar algo incómoda para los pequeños. Motivo por el cual solamente se recomienda hacer uso de él en situaciones necesarias y al momento de aplicarlo hacerlo con mucho cuidado.

    Dado que el bebé debería estar lo más quieto posible al momento de hacer uso del sacamocos, lo ideal es realizar esta actividad con dos personas adultas. Si nos encontramos solos, lo más recomendable es acostar al pequeño boca arriba envuelto ligeramente en una sábana que evite que realice movimientos bruscos.

    La importancia del suero fisiológico

    Es posible realizar un lavado nasal bebé sin la presencia de un sacamocos o aspirador nasal. Pero no se puede utilizar el sacamocos nasal bebé sin haber aplicado el lavado antes. Ya que para no hacerle daños a los pequeños es necesario que los mocos hayan sido ablandados primero con el suero fisiológico. Antes de utilizar el sacamocos, espera que el organismo libere por sí mismo la cantidad que pueda hacer ser manera natural.

    Recuerda que la higiene nasal en los bebés no cumple una función exclusivamente estética, sino además sanitaria. Mantener las fosas nasales de los bebés despejada les va a ayudar a respirar mejor, oxigenando más su cerebro. Igualmente destacamos que reduce las posibilidades de sufrir sinusitis o infecciones respiratorias.

     

Mostrando 1 - 7 de 7 items
Mostrando 1 - 7 de 7 items

Recordemos siempre que los bebés necesitan el apoyo incondicional de sus padres en todas las actividades diarias durante los primeros meses de vida. Esto va desde la alimentación y la vestimenta, hasta el cuidado, aseo e higiene personal de los niños. Ahora, dentro de la higiene personal existen varios elementos distintos. Entre los más delicados, porque no solamente cumplen una función estética sino principalmente sanitaria, se encuentra la higiene nasal de los bebés.

La higiene nasal es vital para nuestros hijos. Ya que al ayudarles a remover la mucosidad acumulada en sus fosas natales les ayudaremos a respirar mejor, haciéndolos sentir más confortables. Además, al mantener su nariz limpia evitamos que nuestros bebés sufran de sinusitis o afecciones respiratorias.

Para mantener la higiene nasal nos podemos apoyar en dos elementos: el lavado nasal bebé y los sacamocos bebé. Ambos productos disponibles para nuestro público.

La utilización de los productos de higiene nasal

Los productos utilizados para la higiene nasal, tales como el lavado nasal o los sacamocos. Son de uso diario. Lo más recomendable es utilizarlos al momento de despertar al bebé, antes de las comidas y antes de acostarlo.

De esta manera, garantizamos que el niño tenga la nariz limpia durante todo el día, facilitando la respiración y la oxigenación del cerebro durante las actividades diarias, proporcionando un correcto descanso a lo largo de toda la noche.

No obstante, no hay que ser invasivos con el niño al momento de aplicar estas soluciones. La idea de estos productos es lograr humedecer la mucosidad para que esta sea naturalmente expulsada por el bebé. Solamente en los casos que la mucosidad alcance un nivel de densidad tal que el pequeño no pueda expulsarla sola, es que debemos hacer uso del aspirador.

Los métodos de higiene nasal

Existen diversos productos y métodos distintos para aplicar los tratamientos de higiene nasal. Todos muy seguros para los bebés. Sin embargo, es normal que los padres primerizos se sientan algo inseguros al momento de aplicarlos por primera vez en sus hijos.

En esos casos, lo mejor es acudir al pediatra de confianza y que nos aclare todas nuestras dudas en persona. De esta forma, también podremos observar en la práctica real las formas más fáciles de aplicar estos tratamientos para mejorar la respiración de nuestros hijos, además de evitar las posibles infecciones respiratorias por la acumulación de mucosa dentro de sus fosas nasales.